Celebramos el cumpleaños de mi hermana el sábado pasado. Como es usual, ambiente agradable. Ordenamos una entradas de mariscos y unas albóndigas. Estas últimas muy ricas. No como mariscos asi que no puedo opinar al respecto. También ordenamos unas croquetas de bacalao. Estaban un poco empalagosas por el queso y tenían poco bacalao. Los platos fuertes estuvieron muy ricos según los 16 comensales. Tomé unos cocteles del gin con frutos rojos, deliciosos. La atención de Edward, de primera. Excelente, hasta tajaditas le pedimos. Siempre es una excelente opción este restaurante.
