Fui con un amigo, y pedimos una entrada Piqueo caliente, trae arañitas, camarones, cangrejo apanado,con unas almejas gratinada con queso parmesano espectaculares! y varias delicias más, con aros de cebolla y patacones con tres salsas deliciosas. La atención es excelente! Luego ordenamos una Causa de cangrejo (no había en ese momento) así que me sugirieron la de camarones, muy rica pero la porción es pequeña. Otro plato con arroz y camarones que no recuerdo el nombre. Al final pedimos un tres leches, que fue muy pequeño y nada memorable, y un cheesecake de maracuya que parecía recién sacado del congelador, era una piedra, duro y congelado, no me gustó. El ambiente sencillo pero bien iluminado, buena distribución, y buena ventilación, porque al entrar no se sentía ese olor fuerte a pescado que suele sentirse en otros lados. La música agradable, se puede conversar sin tener que gritar, y el horario excelente , fue el único lugar que conseguimos abierto hasta las 11 de la noche un sábado. Genial.


