El aroma de la leña de nance nos invitó desde la calle a este delicioso lugar al cual no habíamos planeado en entrar. Con una atención muy cálida y una música de fondo acogedora decidimos probar picadas por ser la mitad de la tarde. Recomendamos: margaritas con mezcal en la rocas, empanadas de ropa con mantequilla de aguacate, ceviche de pork belly crujiente (estuvo fantástico) y el carpaccio de res entrufado. Para cerrar con un pie de limón con crumble de suspiro que estuvo a OTRO NIVEL. Y la atención de Gigi Tehran lo envolvió todo. Regresaremos en la noche para escuchar la música en vivo.


