Tenía muchas expectativas de la hamburguesa, pero al llegar, el pan estaba muy grasoso, la salsa de big mac, realmente no estaba ni cerca, le faltó sabor y un toque especial. Pedí un Moscow Mule y me encantaría describirles el trago, pero pasados 10 min, nunca llegó, cuando la chica se acuerda que mi trago no estaba ya era demasiado tarde y habíamos decidido pedir la cuenta. El lugar estaba bastante vacío, los únicos puntos que le otorgaría es por la música en vivo.

