un restaurante que sorprende, la primera vez que fui con mi esposo fue un domingo tipo 3.30 y nos atendió Juan Camilo súper amable, como muy pocos meseros, el restaurante súper lindo muy bien decorado, por fuera no dice nada, la comida súper pero súper rica, unas arepitas de entrada deliciosas lo mismo que los dátiles, el cerdito ese crocante delicioso, mi esposo comió unas costillitas buenísimas el postre dely y a pesar de ser tarde nos atendieron con muy buena disposición, regresamos un sábado por la noche qué hay música en vivo con unos amigos y la pasamos re lindo y cenamos delicioso, el precio. os pareció muy razonable lo recomiendo 100%,

