He venido varias veces a este lugar desde que reabrió operaciones bajo nueva administración y nuevo nombre. Han intentado mantener el concepto fusión/nikkei pero creo que no les está resultando. Ayer fui a almorzar con visitas del extranjero. Ofrecen un menú ejecutivo el cual por temas de tiempo fue el que nos interesó. Resulta que de las 7 u 8 opciones solo tenían disponibles 3. De esas pedí la hamburguesa que fue lo único que me llamó la atención. Primeramente me sirvieron un plato diferente al que ordené. Cuando finalmente me llegó la hamburguesa no me impresionó. No estaba mala pero no llenó expectativas. El ambiente estuvo malísimo...temperatura demasiada fría y la música altísima que era incómodo poder hablar en la mesa. Lo peor es que le solicité a uno de los meseros que bajara el volumen y me ignoró. Luego le pedí lo mismo al capitán de salón y me dijo que no podía porque "se escucharía a la gente hablando"....me pareció una respuesta totalmente fuera de lugar. Al finalizar la comida esperaba mi postre y tampoco me trajeron lo que pedí. Si siguen así no le doy muchas esperanzas a este restaurante. Sería una lástima que se pierda esa cocina nikkei que nos gusta a muchos. Atención!!
