Me llevé una gran y agradable sorpresa. Muy acogedor el lugar. El servicio muy bueno, nos atendió John, muy servicial y paciente, explicó cada plato con mucho detalle. Comimos risotto de hongos, y risotto de almejas, cada uno mejor que el otro. Además pasta con mariscos al jerez, también buenísimo. De la panacota de pistacho, no puedo decir lo mismo, estaba muy compacta. El cheese cake si estaba bueno. Regresaré

