Amé el menú de postres y lo recomiendo. El local siempre está lleno, sobre todo los fines de semana, pero vale la pena ir y te atienden bien. Es para toda la familia así que se adapta a muchas ocasiones (cuando fui había celebración de happy birthday de una familia y me pareció muy bonita la forma en que los atendieron). La comida es rica y no demoró mucho en llegar a la mesa.
