anoche fuimos a cenar con unos amigos. restaurante lleno, comida excelente. pero lamentablemente por el alto sonido de la música y el ruido de la gente, el ambiente era muy estresante. nadie podía hablar sino gritar para escucharnos. los saloneros apurados porque era demasiada gente. acompañado con la falta de atención no captaban el pedido ya que no podían escuchar nada. les dijimos que por favor le bajen a la musica al cual nos respondieron que no podían porque estaba programado no lo podían tocar. un restaurante muy rico, caro pero al cual no volvere porque no hay ambiente creado para tener una velada amena
