Descubrí este patio y fue una grata sorpresa! Me encantó! El concepto gira en torno al vino. Uno elige la botella de su preferencia y la marida con varias opciones de alimentos: dips, tablas de quesos, pizzas, sándwiches... y los postres no podrían faltar. Probamos el dip de queso crema con frutos rojos y nueces, el Sandwich de Brisket y la pizzeta serrana. Cerramos con un cake de capuchino de postre. Todo muy rico. Lo mejor de todo es el servicio, el personal te hace sentir en casa, te explican a detalle, sirven rápido y están al pendiente de lo que uno pueda necesitar. Super recomendable!!!




