Es primera vez que voy a desayunar a este lugar y fui con un date...brunch dominical...la vista espectacular de la bahía pero hacía demasiado calor y estaba incómodo...no había espacio adentro así que ni modo...ordenamos un "mañanero francés" y quedé muy decepcionado...jugo de naranja falso, panes sin sabor y secos, huevos revueltos simples...para el lugar, los precios y el nombre del restaurante es muy pobre lo que ofrecen. El servicio estuvo fatal...es posible que la cantidad de gente que había en ese momento haya afectado en cuanto a la atención pero la administración ya debiera saber cómo manejar esa demanda en los días y horas de alta ocupación de mesas. Dudo que regrese...
