En el día de San Valentín tuve la oportunidad de ir a La Strega junto a mi pareja y no hay palabras para describir la experiencia. A pesar de que el restaurante estaba lleno por ser una fecha especial, la atención fue espectacular, y el ambiente era hermoso en especial gracias a una banda tocando música para los enamorados. La comida estaba a un nivel que no se puede describir con palabras. Para la entrada pedimos unas Crocchetta Di Pollo Funghi Caprina que estaban deliciosas. De plato fuerte pedimos la especialidad de la casa, un Fettucine Strega que estaba de muerte lenta y un Ossobuco de Res con Linguinni a la Crema que estaba tan tierno que podías cortar la carne con una cuchara. Todo esto fue acompañado por un vino que un camarero nos recomendó para la velada. Definitivamente volvería a ir para una ocasión especial.
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