Siempre será uno de mis restaurantes favoritos de todo Panamá. Siempre está lleno, por lo que recomiendo reservar. Aunque hace unos días fuimos un día miércoles, y a pesar de no tener reserva, el dueño muy gentilmente hizo lo posible para buscarnos sitio y nos ofreció esperar un ratito para darnos sitio en la barra. mientras tanto nos tomamos dos cañas y nos dieron unas aceitunas aliñadas de cortesía. El ambiente de la barra súper agradable si vas en pareja. Pedimos pulpo a la gallega, boquerones y mejillones acompañado de una botella de vino. ESPECTACULAR! La atención increíble como siempre. El total de la cuenta fue $78
