Uno de los mejores restaurantes de Latinoamérica sin duda alguna. No se pueden perder la yuca tostada con carpaccio de atún y ceviche de cebollas, está increíble. El ambiente es bueno y tienen terraza. La atención fue muy buena y te hacen buenas recomendaciones de platos. El típico raspado en paila estuvo muy rico. Lo único negativo es que si vas fines de semana, tendrás que esperar para que se desocupen mesas y te asignen.

