La comida es rica, las porciones son grandes. Tuve un inconveniente en la última visita, la mesera puso un queso derretido frente a mi hijo de 3 años sin avisarnos que la loza estaba caliente. Llevan la loza al horno para derretir al queso y pusieron frente a mi hijo, en vez de poner del otro lado de la mesa, no me avisaron tampoco que la loza está recaliente y mi hijo fue a dipear un totopo y se quemó en la vasija.

