Fui con mi esposa y mi hijo menor, celebrando de forma previa nuestro aniversario de bodas que caerá este año entre semana. La decoración es fenomenal, generando el preciado ambiente romántico para la ocasión. Musica ambiental muy agradable y bebidas muy exóticas formaron parte de una gran velada. De entrada pedimos alitas. La mesera nos recomendó pedir la salsa picante a un lado porque nos dijo que era muy fuerte, pero pensábamos que como la mayor parte de las veces, la recomendación del picor sería exagerada. Error nuestro. A pesar de que estaban muy buenas, no pudimos comerlas todas. Afortunadamente pedimos unas bañadas en salsas de maracuyá, simplemente espectaculares. Recomiendo también el Risotto Frutos Del Mar, y de tomar, la bebida llamada Diego con aromas de canela y un sabor muy exótico que no se deben perder. Cuatro estrellas en servicio simplemente por la razón de que nuestra mesera salió de su turno y hubo un momento transitorio en que como que se olvidaron de nosotros, pero compensaron al final. En suma, una experiencia totalmente diferente que les animo a disfrutar.

