Restaurante con variadas opciones para comer aunque un miércoles fui y no tenían ninguna opción de lasaña porque se les había acabado 😕 lo cual me desmotivo un poco y bueno al final nos fuimos por las pastas. Los niños pidieron una pizza margarita y estuvo buenísima. Buen sabor y porciones adecuadas. La sangria estuvo deliciosa y refrescante, nos fuimos por la jarra que salía mejor ya que éramos un grupo grande celebrando cumpleaños. Buena capacidad de estacionamientos y espacios adecuados dentro del restaurante. Atención al principio un poco floja pero en el camino mejoró porque nos asignaron un mesero para nuestra mesa que era un grupo grande. Buena opción y ambiente agradable.



