Establecimiento de cocina de mercado, la carta varía cada semana según las materias primas disponibles y las ideas del chef. Teniendo esto en cuenta, en mi opinión no suelen fallar, es un lugar en el que sentarte, relajarte y confiar en las recomendaciones para poder disfrutar de platos inspirados en la gastronomía panameña, pero que van un paso más allá. En fines de semana o días de mucho ajetreo, el servicio puede ser algo más lento de lo deseable, pero nada desesperante.
