El restaurante estaba lleno pero al acercarnos para pedir turno nos dijeron que en el pasillo habían mesas para 2 así que normal, nos sentamos allí, lanubicacion no era relevante. Super la atención desde que llegamos. El ceviche de pescado no me dijo nada, era pescado en agua con sal, cero sabor a ceviche. La sangría y la.limonada con raspadura riquísimas. Las arañitas fueron una cosa de otra mundo, super seliciosas, las pediría nuevamente. Pedimos de plato fuerte corvina con yuca....demasiado bueno, la yuca super suave y se notaba que el aceite donde frieron ambas cosas estaba limpio. Claro que volvería!!!


