Blame Kiki es otro tipo de ambiente al típico restaurante italiano. Tiene un branding innovador y divertido. Nos pareció que la comida estaba deliciosa y la atención para un grupo de 15 bastante buena. En lo personal me encantaron los dos platos que pedí, la pizza Honey I’m Home y el risotto de trufas. Regresaría para probar otras pastas y entradas.


