Desde que llegamos fuimos atendidos con amabilidad por Arnaldo y nuestra mesa estaba lista. Pedimos los patacones rellenos, las alitas con salsa de maracuyá espectaculares y los tacos de entraña. Además pedimos las flautas que estaban deliciosas. Todo viene decorado de forma excepcional. De Postre pedimos Un Brownie y el Flan de la Casa. El lugar es pequeño pero lleno de detalles y música suave. Definitivamente regresaremos!




