La música estaba muy alta y era de muy mal gusto, una música muy electrónica y nada apropiada para un restaurante; nos dijeron que eran 19 cortes diferentes, solo vimos si acaso 8 (pura carne roja, nunca pasaron con pollo o pescado) El servicio de la carne es muy lento, teníamos que esperar mucho entre un corte y el otro. La sección de ensaladas es muy completa. Realmente no creo que regrese.
