Tenía años sin venir y, la verdad, parece que el tiempo no ha pasado. Sigue siendo un restaurante viejo y poco atractivo. La iluminación es pobre y el ambiente no es para nada italiano. La atención fue lenta y ni siquiera amable y cortés. La comida estuvo entre regular y buena. Las pizzas dejaron mucho que desear. Definitivamente, no regresaremos.
