El ambiente sin duda es el atractivo de este restaurante. La vista al mar, sonido de las olas y apertura del techo con vista al trump y cielo estrellado, hacen que el ambiente sea óptimo para una cena tranquila y placentera. la atención fue muy buena. Los encargados de las mesas nunca dejaron que el vaso de agua estuviera vacío. Desafortunadamente no todo fue excelente, para lo que pagas, la comida no es lo que te imaginarías. Un sabor que podrías encontrar en otros restaurantes por un menor precio. Pero a pesar de eso, es un buen restaurante para una velada.


