Austin se ha convertido en uno de mis restaurantes favoritos. En esta ocasión pedimos margaritas, una oh!klahoma cheesburguer (sublime), mac&cheese, pie de limón y un funnel cake que, por el tamaño, conviene compartir. Todo muy rico, salió rápido de la cocina y con una atención de la cual solo tengo una queja: pedimos agua y aún "la estamos esperando". Por otro lado, es muy cool que, en las afueras del local (que está como escondido) hay personal guiando a los comensales, verificando la reserva y la disponibilidad del parking.




