Soy cliente frecuente del restaurante; jamás pensé que desmejoraría como ahora. Solo hay 4 mesas, los mesoneros descorteses, hablan entre ellos en volumen alto con mucha confianza en el trato con los clientes, con eacandalo, los precios muy altos. Antes era un buen restaurante de carnes de alta calidad, ahora es un simple restaurante y muy caro.
