Fui el 1 de enero por primera vez, el ceviche que pedimos no fue el que sirvieron, la corvina que se pidió estaba incomoble (pasada de cocción y parecía no ser fresco el pescado), el jugo de maracuyá era pura agua, hubo que pedir azúcar en 2 ocasiones para que el mismo tuviera un poco de sabor. No regresaría al lugar; lo único que me agradó fue la música.


