Jimmy’s se mantiene como la opción a prueba de fallas. Salir en familia para agasajar a las madres es un reto donde todos salen a los mismos lugares y se vuelve un dolor de cabeza; sin embargo todo salió bien. El lugar lleno casi a capacidad Encontramos estacionamiento, nos agendaron una mesa en lo que uno pestañea. Nos tomaron la orden brevemente y la espera fue mínima. La sopa de mariscos excelente. La corvina responsable tanto en tamaño como en sabor. El complemento del almuerzo fue la atención de los meseros. Atentos y cordiales en todo momento.
