Lo espectacular de la simpleza! Estuve todo el día trabajando y recorriendo el casco antiguo con un cliente y una visita de españa, cansados y sudados entramos aquí y fue la mejor decisión Es un lugar pequeño, bullicioso con movimiento. Tomamos una botella de vino blanco marques de riscal que cayo de película porq estaba frio frio! Nos atendieron rápido y todo exquisito con una fusión de sabores muy bien lograda. El chef estaba en la barra ahí supervisando, es algo q me gustó Volveré!!
