El concolón con pork & beans y el carpaccio de atún fueron 2 entradas alucinantes. Pedí de plato fuerte los camarones con patacones y me pareción muy buena porción pero el sabor no tan impresionante. Mi acompañante odenó el pollo frito con buffalo wings y puré de papas pero la joven que tomó la orden de equivocó de pedido y esperamos más de media hora por el plato correcto. En general, muy buen ambiente, rica y diferente comida. Volvería por el carpaccio y probar otras cosas del menú.
