Un restaurante excelente en mi opinión. Es una fusión de comida colombiana, peruana, mexicana y árabe. Comimos de entrada un dip mexicano que la verdad hubiese sido mucho mejor si hubiese estado caliente. De segundo pedimos unos shish kebab de carne con arroz de lentejas INCREIBLE, al igual que el postre que era un lava cake de dulce de leche acompañado de helado de vainilla. El postre se demoró alrededor de 25 minutos en llegar, pero nos advirtieron previamente de esto. Valió totalmente la pena.
