Fui buscando la opción del taco fest, que se suponía que eran tacos de suadero, pero lo que me ofrecieron fueron unos tacos mixtos con algunos de puerco y desafortunadamente no como puerco, así que a escoger otra cosa. Me decidí por un quesotaco de entraña, de muy buen tamaño; de no haber sido que tenía un hambre atroz lo hubiese podido compartir, buen contenido de carne... Pero en las salsas sí que fallaron... No picaban (una verde de aguacate y un de chile rojo) y las porciones no se compadecían con el tamaño del plato, para un mexicano la salsa es sagrada y limitársela es pecado casi mortal. De tomar pedí un agua de Jamaica, bastante insípida. A mejorar señores. No sé si será porque es el local más nuevo de la cadena pero a echarle ganas.
