Espectacular esta casa de Bella Vista acondicionada para un restaurante griego. El salonero, Alejandro, nos consistió en todo sentido. Pedimos seis entradas, que iban desde anchoas, camarones, mariscos, humus y demás. Mi compañero pidió unos langostinos fritos y yo pedí el pulpo picado, que estuvo absolutamente divino. Compartimos un baclava, que es menos dulce que en otros lugares y ambos tomamos vino, tino y banco, griegos, muy buenos.
