Es el icono de la comida Libanesa en Panamá. A pesar que estaba full capacidad el restaurante, la atención fue muy buena pero como única observación y por eso doy 4 estrellas, es que no salieron todos los platos al mismo tiempo habiendo un desfase (faltaron dos, no todos comimos al mismo tiempo). Pedí un Shrawarma de carne acompañado de arroz con almendra y ensalada Tahbule; excelente todo y trae bastante , limonada libanesa, muy bueno. Pedimos de entrada para compartir, Hummus con pan pita y Sambusek de queso; bueno.
