La decoración y ambientación es delicada y fluye con naturalidad haciéndote sentir como en casa. Mi única crítica sobre la estructura sería que los baños están en el segundo piso, lo cual supone un problema para las personas con movilidad reducida. Probamos la sopa de lenteja, las berenjenas, el mixto de carnes con salsa de vino blanco y todo está súper recomendado especialmente las berenjenas. Tienen una carta de postres y vinos limitada, pero con la novedad de vinos griegos.
