Resulta ser un excelente Resto Bar, oculto tras el nombre de una pizzería. Así es, es uno de los mejores lugares que he ido en el Casco Viejo, el ambiente con decorado ecléctico bien logrado, acogedor, la suficiente luz, la temperatura adecuada, magnífico. La atención sobresaliente, pendientes de los detalles, explicaciones adecuadas, en nuestro caso con principales atenciones de Luis, a quien ni siquiera tuve que pedir algo con voz, sólo con gestos entendía cuál era mi solicitud o necesidad y resolvía. La comida de las más sobresalientes del área. De inicio a fin. Los cócteles AON, para todos los gustos. En resumen una excelente experiencia, felicidades a este equipo! 👍🏾
