Pidan la hamburguesa que se llama La Cabrona. No se arrepentirán. Nunca me queda espacio para pedir uno de esos batidos bestiales que hacen. Algún día lo lograré o, mejor, iré sólo para pedir uno de esos.
Pidan la hamburguesa que se llama La Cabrona. No se arrepentirán. Nunca me queda espacio para pedir uno de esos batidos bestiales que hacen. Algún día lo lograré o, mejor, iré sólo para pedir uno de esos.
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