Ambiente familiar y muy relajado. Muy buena atención. El dueño siempre está presente monitoreando la operación y asegurando que todo esté en orden. La música y su volumen muy adecuada. La comida es muy buena, sobre todo los risottos que tiene un gusto y textura excelentes! Es fácil llegar y estacionarse. Un lugar ideal para comer con la familia y amigos, en plan relajado.
