La atención bastante rápida y ambiente agradable para despejarse y comer sus ricos platos escuchando el vaivén de las olas. Disfruté un pargo frito acompañado de patacones frescos y crujientes. Buen tamaño de pescado y precio. Hoy mientras llovía en la ciudad, fuimos pensando que iba a estar lloviendo y nos equivocamos. Hacía un día precioso!!
