Empezamos con el pie izquierdo, llegamos y la mesa reservada no estaba lista, de hecho habíamos tres familias esperando. La atención del propietario y del mesero que nos tocó fue de primera, pero fallaron con la espera de 20 minutos. Pedimos por recomendación el salchichón con linguine de regular calidad, el asado estuvo buenísimo con los vegetales a la parrilla, los ravioles al pesto dejaron con ganas de más y el plato al cartucho (filete con fetuchini en salsa Alfredo) no fue del agrado del comensal. Las limonadas con hierba buena y con coco buenas.
