Lamentablemente estábamos un poco apurados, y este restaurante no es para estarlo. Comimos en la terraza, bella y agradable, la atencion muy bien. Los platos todos excelentes pero el que quiera resaltar es la entrada de empanadas de masa de plátano rellenas de sancocho. A mi esposa y a mi nos paso una regresión similar a la que sintió el critico de la película ratatoille, acordamos que sabia a comida de nuestra infancia. Nuestra hija de 15 dijo sabe a comida de mi abuela. Debemos volver con mas calma, pero absolutamente de lo mejor de ciudad de Panamá.
