Lo bueno: a) Los croissants b) La pastelería. Lo malo: a) Las baguettes que cada vez se parecen más a las de El Rey. b) La propina "a consideración del cliente" como dice el menú no es tal. . . ya está incluida en la cuenta, y el servicio es malísimo (y no lo digo luego de haber ido solamente una vez). c) No saben preparar una omelette. d) Mantequilla Lurpak en cápsulas. e) No había leche descremada para el cappuccino a la hora del desayuno. En resumen. . . . vaya a Petit Paris a comprar sus croissants para el desayuno y prepare los huevos y café en casa. Para baguette hay un lugar que tiene mucho mejores, si camina hacia la esquina y cruza la calle. Lástima que no abre los domingos.
