Se come bien pero mas es la fama que la realidad, el servicio es un poco impaciente y no se escucha la musica. Pedimos calamares (buenos) tartar (regular, sabia mucho a chow-chow) rissoto (bueno) el lugar es muy lindo aunque le falta un poco de ambiente, musica jazz de fondo ... Me gusta mucho el area donde esta, me es practica.
