El lugar tiene mucho potencial y sería ideal para pasar una buena tarde/noche si no fuera por la atención muy mala y la comida de baja calidad. El lugar estaba particularmente vacío y la persona que nos atendió estaba de pésimo humor llegando al punto de maldecir al aire y hablarnos de manera muy hostil, nunca había experimentado una atención que llegara a ese punto. La cuenta llegó con bebidas que pedimos pero que jamás llegaron y la comida tardó entre hora y media y dos horas en llegar.
