No muy amante de la comida china, y el nombre tampoco ayuda mucho, la verdad quede sorprendido. La comida fue excelente, probamos de entrada los wantones de camarones, platos arroz frito con vegetales y pescado schezuan y de postre pie de limón. Todo estuvo delicioso y hasta que con craving de regresar. De tomar pedimos una limonada de coco que estuvo buena también, un poco dulce para mi gusto pero nada mal. El servicio fue bueno, el lugar estaba casi vacío, y el ambiente estuvo bueno con música no muy alta para poder platicar bien. Difinitivamente regresaría.
