El ambiente se siente muy jovial, de esos lugares en los que puedes compartir con tus amigos o tomarte una mañana o una tarde diferente con tu computadora para trabajar. En el preciso momento en que llegué no estaban listas las empanadas capresas, las cuales me habían recomendado al 100%. Sin embargo ordené la empanada de queso, que como buena amante del queso, la adoré (bastante queso y muy bien derretido). También probé la galleta "gordita" que no es más que una riquísima galleta de jengibre (morí con ella). Y para rematar, probé también el frappé de brownie (speachless).



