Hoy disfrute muchísimo mi almuerzo, cuando la expectativa iguala a la realidad, así mismo, todo fue simplemente perfecto. El recibimiento, mesa reservada por degusta, te consciente con un pancito y una crema de berenjenas deliciosa. de entrada pedimos una burrata, estaba exquisita con una minirugula muy fresca y con un disimulado sabor. Los platos fuertes fueron protagonizados por raviolis unos con salmón y una salsa champagnizada que sabía a Dioses y otros rellenos con tomates secos que sabían a gloria. Para cerrar el inflatable tiramisu. El ambiente perfecto, música con el volumen perfecto para que puedas charlar y el AA en la temperatura ideal, la atención excelente... y hasta galletitas de amaretto te dan con el Cafe. La recomendación está demás...
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