Bastante regularsón. Se tomaron dos estacionamientos del edificio para poner el comedor al aire libre, lo que creo es simplemente ilegal y además probablemente viola las normas municipales sobre música alta en un vecindario residencial. Hay condominios alrededor. La comida bastante 3.5. El sabor no estaba malo pero la carne del pescado y los camarones bastante aguados y chiclosos. La lecha de tigre le falta un poco de leche crema, como se suele hacer en la comida peruana, para matar el ácido del limón. El ceviche frito estaba muy bueno, y tenía buena porción por el precio. La comida demoró en salir. No entren al local pues no querrán volver.
