Un lugar para pasar una tarde diferente. El ambiente es agradable y la comida divina. Los Crepes con helado son divinos. Los Pane cook con pollo y hongos son una buena opción para comer salado. En cuanto a la atención no tengo ninguna queja, sin embargo las veces que he ido el baño no ha estado en las mejores condiciones. Tienen menú y colores para los niños (punto adicional). Sin duda es un restaurante para comer un sábado por la tarde.
