Increíble. Prefiero no comer nunca en la calle y darme el gusto eventualmente en Maito. Fui de día aunque dicen que de noche el ambiente es mejor. La primera e importantísima buena señal fue la selección de música... Bjork y otras bandas que me pusieron de muy buen humor...y cuando llegó la comida, coronó el momento. Elegí Carpacho de entrañas, calamares rellenos y panamisu de postre...y un buen vino claro! Recomendado.


